Los edredones nórdicos deben tener las proporciones de peso y composición de duvet adecuados para aislar y proteger del frío, sin resultar agobiantes.

Por ello, dependiendo de la zona climática en que vivamos, del aislamiento que tenga nuestra vivienda y de nuestras características físicas, deberemos optar por un gramaje u otro de edredón nórdico y posteriormente ya por razones económicas o del tipo de uso al que vaya destinado, sopesaremos el tema de la calidad del duvet de relleno.

Los edredones nórdicos que confeccionamos se dividen básicamente en dos categorías atendiendo al gramaje que presentan. Unos llevan un gramaje indicado para casas frías y otros lo llevan indicado para casas caldeadas. Los edredones para casas frías llevan un gramaje adecuado para dar un confort perfecto en viviendas que puedan tener una temperatura interior entre 15-20ºC durante todo el año por las noches, mientras los edredones para casas caldeadas son adecuados en viviendas con temperatura interior nocturna entre 20-25ºC.

Existe una tercera categoría de edredón nórdico que sería la de todo uso, basada en la combinación de dos edredones nórdicos ligeros, que en caso de tener temperaturas bajas se colocan unidos y después, cuando la temperatura sea mayor se pueden separar fácilmente, teniendo dos nórdicos ligeros, aptos para clima benigno.

Una vez seleccionado el tipo de gramaje que queremos, podemos elegir la calidad de relleno del nórdico. Esta calidad de relleno no determina mayor o menor grado de aislamiento térmico, ya que para compensar el menor aislamiento del duvet de los edredones de calidades inferiores recurrimos a aumentar el gramaje de los mismos.

De este modo, un edredón de gama alta, con un duvet de 97% de oca aísla lo mismo que otro de una gama media con 92% de duvet y gramaje un 30% superior.

Esto es debido al denominado Filling Power, que indica el nivel de recuperación y por tanto de aislamiento que tiene una cantidad determinada de duvet. Es una medida inglesa que mide las pulgadas cúbicas ocupadas por una onza de peso a humedad y temperatura controladas. Así, un duvet de 97% tiene un filling power de índice 700-800, y otro duvet de 92% tiene un índice de 550-575, por lo que para que un edredón con éste duvet de 92% aisle lo mismo que otro de 97% debemos ponerle un 25% más de peso.

Otro factor importante es el tejido en que vayamos a confeccionar el edredón, que debe ser de tejido totalmente transpirable, ya que como hemos mencionado antes, la función del edredón nórdico es aislar al cuerpo del exterior sin aportar más calor que el corporal. Así, el calor producido en el cuerpo es mantenido por el duvet presente en el edredón, pero la humedad producida sí que es expulsada al exterior sin ser retenida. Todos nuestros tejidos son en algodón 100%, incluso para los edredones rellenos de fibra de poliester, y en el caso de los edredones de duvet, dichos tejidos llevan un acabado antifugas, "downproof", para que el duvet no pueda salirse por los poros del tejido.

En el caso de personas con problemas alérgicos, el uso de edredones nórdicos al contrario de lo que se cree no agrava los síntomas, debido a que el tejido del edredón es una barrera eficaz que impide la entrada de ácaros al duvet, el duvet está esterilizado, y finalmente hay otra barrera aislante que es la funda nórdica, que al ser repuesta periódicamente, nos permite mantener una adecuada higiene del producto.

De todas maneras, en caso de alergias severas recomendamos el uso de edredones de fibra, ya que éstos pueden ser lavados a temperaturas elevadas en el propio domicilio